El otoño trae charcos, aceras mojadas y ese momento en el que notas cómo el agua entra justo por la costura. Adelantarte con un calzado impermeable evita más de un mal rato en los próximos meses de lluvia, cuando salir de casa deja de ser tan sencillo como en verano.
Los pies secos cambian el día por completo
No hay nada que arruine más rápido un buen día que empezarlo con los pies mojados. Un calzado realmente impermeable mantiene la humedad fuera desde el primer paso en el charco, y eso se nota en la comodidad durante todas las horas siguientes, sin esa sensación incómoda que cuesta quitarse de encima el resto del día, por mucho que cambies de calcetines.
No todo el calzado resistente al agua es igual
Hay diferencia entre un calzado tratado para repeler un poco de agua y uno realmente impermeable, pensado para aguantar la lluvia sin colarse por las costuras. Antes de comprar, merece la pena fijarse en los materiales y en cómo está construido, no solo en el aspecto exterior, ya que ahí está la diferencia real entre un modelo y otro cuando aprieta la lluvia de verdad.
También protege el resto de tu calzado
Tener un par dedicado para los días de lluvia evita que uses a diario zapatillas o botines que no están pensados para mojarse, alargando así su vida útil. Es una forma sencilla de repartir el desgaste entre distintos pares según el tiempo que haga cada día, cuidando mejor toda tu colección de calzado a largo plazo y evitando que se estropee antes de tiempo.
Una buena opción para el trabajo y el día a día
Si tu jornada implica estar en la calle, moverte entre sitios o simplemente ir y volver caminando, un calzado impermeable deja de ser un capricho y se convierte en una elección práctica que se agradece cada vez que el cielo se nubla sin avisar. Tenerlo listo en el armario ahorra más de un cambio de planes de última hora por culpa del tiempo, sobre todo entre semana y con poco margen para volver a casa a cambiarte de calzado.
Cuida el calzado impermeable para que siga cumpliendo
Incluso el mejor calzado impermeable necesita mantenimiento: limpiarlo después de un día de lluvia y dejarlo secar de forma natural, lejos de fuentes de calor directas, ayuda a que conserve sus propiedades durante mucho más tiempo, temporada tras temporada, sin perder su función principal. Un cuidado sencillo y constante es la mejor manera de aprovecharlo durante varios otoños seguidos.
En LOOFTYS seleccionamos calzado pensado para plantar cara al mal tiempo sin renunciar a la comodidad del día a día, llueva o no llueva en cada salida de casa.