Un calzado bien cuidado dura mucho más de lo que solemos pensar. Con unos gestos sencillos, repetidos de vez en cuando, el calzado de otoño aguanta perfectamente varias temporadas sin perder su aspecto ni su comodidad de siempre, incluso con un uso bastante frecuente.
Limpia después de cada uso con lluvia
El barro y el agua, si se dejan secar sin más, acaban marcando el material. Pasar un paño húmedo nada más llegar a casa evita que la suciedad se quede pegada y facilita mucho la limpieza a fondo más adelante, cuando ya se ha secado del todo y puedes revisarlo con calma.
Deja que se sequen bien antes de guardarlos
Guardar el calzado todavía húmedo es de las cosas que más lo estropea con el tiempo. Déjalo secar a temperatura ambiente, lejos de fuentes de calor directo como radiadores, que pueden resecar el material y deformar la forma del zapato poco a poco sin que te des cuenta. El armario de la entrada suele ser el sitio más práctico para guardarlo, pero conviene que tenga algo de ventilación, porque un espacio cerrado del todo favorece la humedad y los malos olores con el paso de las semanas.
Usa hormas o papel para mantener la forma
Rellenar el calzado con papel de periódico o usar hormas ayuda a que mantenga su forma original entre uso y uso. Es un gesto rápido que marca bastante la diferencia a largo plazo, sobre todo en botines y zapatos cerrados que se usan a diario durante toda la temporada de otoño.
Protege el material antes de que empiece a llover
Aplicar un producto protector adecuado al material, ya sea cuero o tejido técnico, antes de las primeras lluvias del otoño ayuda a que el agua resbale en vez de calar. Conviene repetirlo de vez en cuando durante toda la temporada, sobre todo después de una limpieza a fondo del calzado. La suela es otra de las partes que más sufre con el roce constante contra el asfalto mojado, así que merece la pena echarle un vistazo cada cierto tiempo para detectar el desgaste antes de que afecte al agarre.
Alterna varios pares si puedes
Usar el mismo par todos los días acelera el desgaste, porque no le das tiempo a que el material se airee y recupere su forma. Alternar entre dos o tres pares alarga bastante la vida de cada uno y reparte mejor el desgaste del uso diario entre todos los pares del armario, algo que se nota especialmente al final de la temporada.
En LOOFTYS pensamos el calzado para que aguante el ritmo del día a día, pero unos cuidados básicos siempre ayudan a que dure todavía más temporadas.