Una mochila bien cuidada dura mucho más. Y cuidarla no lleva casi tiempo si sigues unos pasos simples.
Vacíala de vez en cuando
Sacar todo lo que no usas a diario evita peso extra y que se rompan las costuras antes de tiempo.
Limpia según el material
Tela: un paño húmedo con jabón neutro. Piel: productos específicos, nunca agua directa en exceso.
Deja que se seque bien
Si se moja, déjala secar al aire, lejos de fuentes de calor directas que puedan dañar el material.
Cuida las cremalleras
No fuerces los cierres cuando está muy llena: es una de las causas más comunes de rotura.
En LOOFTYS diseñamos mochilas resistentes para el uso real, pero unos cuidados simples las hacen durar todavía más.