Elegir mal el tamaño de la maleta es uno de los errores más comunes al viajar: o te sobra media maleta vacía, o acabas sentándote encima para poder cerrarla. La clave está en pensar en los días reales, no en lo que "por si acaso" podrías necesitar.
Escapadas de 2-3 días: maleta de cabina
Para un fin de semana, una maleta de cabina es más que suficiente y te evita facturar equipaje o esperar en la cinta al llegar. Menos espacio también obliga a llevar solo lo esencial, lo cual no es mala idea.
Viajes de una semana: maleta mediana
Aquí ya conviene una maleta mediana facturada, con espacio para varios cambios de ropa y algo de margen para lo que compres por el camino.
Dos semanas o más: maleta grande o set de varias
Para viajes largos o en familia, lo más práctico es una maleta grande o, mejor aún, un set de varias tallas que se adapte según quién viaje y con cuánto equipaje.
En LOOFTYS tenemos sets de maletas rígidas en varios tamaños para que elijas según el viaje real que tienes por delante, no según lo que "podría pasar".