Después del verano, muchas personas quieren retomar el deporte de golpe, al mismo nivel que lo dejaron. Esa prisa suele ser la razón por la que se abandona de nuevo a las pocas semanas.
Empieza con menos intensidad de la que crees necesitar
Retomar con sesiones más cortas o suaves las dos primeras semanas reduce el riesgo de lesión y de desmotivación temprana.
Fija un horario fijo, no "cuando pueda"
Un hueco concreto en la semana, aunque sea corto, se mantiene mucho mejor en el tiempo que la intención vaga de "hacer deporte quiero retomar".
Acompaña la vuelta con algo social
Retomar una actividad con alguien más (pareja, amigo, grupo) ayuda a sostener la motivación cuando el ánimo flaquea las primeras semanas.
Retomar poco a poco, con constancia, funciona mucho mejor que intentar recuperar el nivel de golpe.